Por más competidores que le salgan al aceite de oliva, el más reciente el aceite de coco, está claro que su reinado no tiene discusión. Un uso que se ha convertido en moda de la mano de la propaganda. Instagramers, itgirls y las novedades en la cocina han puesto de moda el uso del aceite de coco. Sin embargo, ¿qué sabemos realmente de su origen, de sus posibilidades o de sus nutrientes?

Veamos cuánto sabemos sobre dicho aceite y si merece la pena o no ser tenido en cuenta. En las siguientes líneas te realizamos un repaso por sus propiedades para hacer un juicio de valor con fundamento. El fundamento que se precisa para elaborar platos ricos, en los que las modas, en ocasiones, están de más.

El aceite de coco, a examen

Hasta ahora estábamos familiarizados con el coco por su presencia en aceites para broncear, en cremas hidratantes y en cosméticos para el pelo. De un tiempo a esta parte, podemos decir que el coco ha saltado de la cosmética a la cocina, sin que te haya dado tiempo a pestañear.

Su origen y sus usos

Su origen es oriental, ya que se tiene la constancia de que las primeras producciones de este aceite están localizadas en el sudeste asiático, especialmente en Japón y Filipinas. Un aceite originario de esta zona que se extrae de la pulpa del coco. Concretamente, de la zona central del fruto.

Desde sus orígenes ha sido usado a modo de aceite vegetal, así como ingrediente fundamental de infinidad de alimentos procesados. Un uso compartido por la cosmética, que ha llevado la voz cantante en esto de incluir este aceite que se odia o que se ama, en numerosos productos.

Sus beneficios, en los cuales no se ponen de acuerdo

Aunque, como te decimos, este aceite se ha colado en las cocinas, comenzó a ser empleado en la cosmética por sus increíbles propiedades hidratantes. En este sentido, sus aplicaciones han pasado por los cuidados de la piel y del cabello, pero también, y según algunos expertos, por el cuidado del corazón. No en vano, cabe mencionar la polémica en torno a las propiedades de este producto cuando unos aseguran que contiene triglicéridos sumamente beneficiosos para la salud y sus detractores, todo lo contrario.

La pérdida de peso, la protección contra las bacterias y virus, su contribución a la consecución de digestiones más livianas, su contenido en ácidos grasos saturados de cadena corta… Todas son propiedades que, según se asegura, atesora este tipo de aceite al que unos odian, mientras otros no pueden resistirse a sus comentados beneficios.

No cabe duda de que este aceite despierta cierta polémica cuando sus defensores aseguran que se trata del único aceite vegetal con un 90 % de ácidos saturados y triglicéridos considerados como beneficiosos para la salud. De hecho, algunos expertos aseguran que estos triglicéridos del coco son beneficiosos para el corazón, para quemar grasas o para reducir el colesterol, entre otros efectos positivos para tu organismo.

Los detractores, por su parte, hablan de todo lo contrario, lo que plantea la gran pregunta: ¿Es entonces beneficioso el uso en la cocina del aceite de las celebrities? La respuesta es contundente y viene también en forma de pregunta: ¿Te harías una tortilla con una mascarilla para el pelo? Probablemente, cocinar una tortilla con un aceite que cuenta con el 90 % de ácidos grasos saturados no puede ser realmente sano.

En definitiva, el aceite de coco no es más que una moda pasajera. Como si de un amor de verano para la cocina se tratara, cuando ya sabemos que su amor verdadero es el aceite de oliva.