No muchos alimentos son tan apetecibles como un delicioso salmorejo en verano, un plato que lleva entre nosotros mucho tiempo y que forma parte de nuestra gastronomía desde el siglo XIX, momento en que surge como una comida humilde. Y es que, hasta tiempo después, no se le añadió uno de los ingredientes estrella, el tomate, por lo que su color era blanco debido al pan que, junto al aove, otro de los ingredientes estrella, conformaron la receta original.

Cuatro formas de disfrutar el salmorejo

Ahora que conocemos el origen, te ofrecemos cuatro deliciosas recetas que puedes hacer tú mismo/a de forma fácil y sencilla. Solo tienes que contar con los elementos esenciales: tomate, pan y, por supuesto, aceite de oliva. También está bien añadirle algún ingrediente especial que le dé un toque diferente.

La receta tradicional

Aunque, como ya hemos comentado, la receta original no tenía tomate, a día de hoy ya se considera tradicional el salmorejo elaborado con buenos tomates, miga de pan, ajo, sal, vinagre y aove. Esta es la receta más tradicional o clásica, pero en muchos lugares u ocasiones no faltan unos buenos tacos o pequeñas tiras de jamón, así como huevo duro tras pasar por la batidora el resto de ingredientes dándole esa cremosidad tan característica.

Con un toque de fruta

Una de las recetas más innovadoras que traemos es muy sencilla de realizar. Cada vez más, la fruta se ha ido introduciendo poco a poco en platos tradicionales y es ya otro ingrediente más con el que elaborar deliciosas recetas. Con las recetas de salmorejo sucede lo mismo.

En este caso, lo prepararemos a la manera tradicional, con el huevo duro y el jamón incluidos, pero esta vez también le podemos añadir tiras de manzana. Sírvelo muy frío y será un plato delicioso para el verano, que resultará más fresco gracias a ese toque dulce de esta fruta que tanto nos gusta.

Con patata y atún, ingredientes que nunca fallan

Y si hablábamos antes de un ingrediente que, poco a poco, se ha ido añadiendo a la cocina tradicional, ahora hablamos de otros dos que forman parte de miles de recetas, como son el atún y la patata.

Debemos cocer la patata, mezclarla con una cebolleta y aliñarla con tu aceite de oliva. Después, podemos utilizar un molde para darle forma y, sobre este, colocar una tira de ventresca de atún. Por encima, verteremos el salmorejo dejando que empape todo el plato. La mezcla de sabores en tu boca será única. Otro ingrediente que combina muy bien con esta mezcla son las gambas peladas.

Con pulpo, una mezcla deliciosa

Para aquellos que quieran indagar aún más en la enorme cantidad de ingredientes que podemos combinar con los tradicionales, les invitamos a atreverse con el pulpo. En esta ocasión, lo asaremos para que se dore y lo aderezaremos con un poco de pimentón.

Como acompañamiento, también utilizaremos calabacín en forma de rodajas y pasado por la plancha. Para servirlo, solo tenemos que poner el salmorejo como base del plato y, después, añadir el pulpo y el calabacín. Te quedará una receta muy original e innovadora con un delicioso sabor, perfecta para servirla como un primer plato.

Ahora ya solo te queda elegir tu receta preferida para combinar sabores. No dudes en preparar un plato tan sencillo y que sienta tan bien como el salmorejo. O, si lo prefieres, prepáralo con una base de buen aceite de oliva, pan, tomate, y ¡dale rienda suelta a tu imaginación!

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